domingo, 4 de julio de 2010
Supongo que muchas veces me dan ganas de saber de tí, de ir a tu casa a prepararte una once, de regalonearte con un queque -tengo delirios de mamá- , de escuchar como te va con todos los números que tanto te gustan, de escuchar tus andanzas, tus anécdotas con tus compañeros nerds y yo contarte las mías. Hablar tonteras, ver monitos animados o ir al cine pero esta vez sin la nana de turno. Fumarnos unos cuantos cigarros y que sea tarde y me llamen para retarme y que sólo con saber que estoy en tu casa les de lo mismo la hora. Supongo que hemos cambiado y que las cosas poco a poco han dejado de ser como antes. Supongo también que muchas veces esperé un llamado o un saludo por msn que nunca llegó. Supongo que soy celosa y rencorosa y que no me olvido fácil de las cosas que han pasado, no digo que nunca me haya equivocado, pero alguna vez prometí estar siempre contigo y para tí pero a veces cuesta cuando la otra parte no responde. Duele mucho saber lo cerca que estás y las ganas de ir a tu casa y pedirte un abrazo cuando las cosas van mal y saber que no estarás ahí aunque presencialmente me estés mirando o escuchándome. Las cosas han cambiado, o no?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario