y entonces, cuando siento que el mundo se me viene abajo, cuando todo me agobia, todo me desespera, cuando me vienen las ganas de rodar ,salgo al patio, me siento y lloro. Y mi perro va y me lame las manos y se sienta al lado. Me tranquiliza y le hago cariño.
Otra de las formas de evadir las cosas que me sofocan es salir y sentarme detrás del cuarto arriba de una tabla y fumarme un cigarro ( o dos , y hasta tres, depende de cuantas cosas llevo adentro) . Luego entrar, tomar la máscara del escaparate, modelar la sonrisa, y seguir, introducirse de nuevo en lo mundanal.
> señoras y señores, a esto se le llama comúnmente ' evasión de la realidad' , y mucha gente lo sufre hoy en día: Cuando vea a alguien curvar sus labios sin que sus ojos brillen, cuando escuche a alguien decir que todo está bien en un tono poco convincente y cuando sienta sus abrazos sin energía, lamentamos avisarle que esa persona está bajo los efectos de la realidad y que la está evitando, y sí, estoy redundando.
1 comentario:
es mi estado más recurrente, hay qe decirlo...
es qe la realidad es como una cachetada.. i a nadie le gustan las cachetadas :D
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