La media hora que quedaba para partir transcurrió en silencio, minutos viscosos, lentos. Bajaron las escaleras con las maletas a duras penas, el calor se respiraba. En el auto el sopor los dominaba, Camila quería llegar luego, bajarse.
Transcurridos un par de minutos la oscuridad aumentó gradualmente, hasta llegar al negro total. Sintió hormiguitas en todo el cuerpo, en un principio se sentía rico pero después comenzó a ver melodías, a sentir su cabeza creciendo y creciendo, subía y subía escaleras en espiral, abría puertas entraba por ventanas, tropezaba, saltaba al vacío.
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te quiero muuuuucho (8)
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